Si buscaste «biper» o «beeper» y llegaste aquí, no te equivocaste del todo: el nombre VIPER evoca a los beepers de los años 80 y 90.
«Antiguamente debían estar conectados a una radio, escuchar una sirena o se les llamaba por teléfono para que acudieran. En cambio, nuestro software les notificaba en su celular con la información del siniestro». Camilo Salazar, cofundador de VIPER, en El Mercurio.
El beeper fue durante décadas sinónimo de alerta, y todavía se usa en bomberos de algunos países. Pero tiene límites que ningún ajuste resuelve: avisa en una sola dirección, así que la central no sabe quién leyó la alerta ni cuántos van al cuartel; trae poca información, apenas un código y unas pocas palabras; y avisa de todo, también de emergencias que no le corresponden a quien lo lleva.
Qué agrega la alerta en el celular
Las apps de alerta para bomberos que se usan en el mundo coinciden en lo esencial: el bombero confirma desde la alerta si va, y todos ven en tiempo real quién responde. Eso importa porque el tiempo entre la alerta y la salida del carro se mide: la norma NFPA 1710 de Estados Unidos fija 80 segundos para incendios. Para cumplir una meta así, la central necesita saber cuántos van, no solo que la alerta salió.
En VIPER, cada tipo de emergencia tiene su propio tono, y la alerta trae los datos del acto. En Bomberos de Antofagasta lo describen así:
«A cada bombero le llega una notificación a su teléfono que indica el lugar y la descripción de la emergencia; si es un incendio, muestra los grifos cercanos al siniestro».
Y en Bomberos de Concepción, la confirmación cambió el despacho:
«Antes, en el despacho se debía esperar la confirmación de la compañía asignada para saber si contaba con la dotación suficiente; si no, había que generar otro despacho y esperar nuevamente. Con VIPER esa información está en línea: la central sabe exactamente cuántos bomberos hay en cada compañía».
Las alertas llegan por compañía y por especialidad, la ruta se abre en Waze o Google Maps, y en el carro el tablet muestra los hidrantes y las demás unidades que van en camino.
¿Y si la red falla?
Es la primera pregunta que hace cualquier oficial, y Chile tiene una buena respuesta. Después del terremoto de 2010, el país aprobó una ley para que las redes de telecomunicaciones sigan funcionando en emergencias, con infraestructura crítica preparada para cortes de energía. El resultado se vio en el terremoto de magnitud 8,3 de Coquimbo, en septiembre de 2015: las redes resistieron y la autoridad hizo un balance positivo de su funcionamiento durante y después del sismo.
Además, con VIPER la alerta no depende de un solo canal. La consola de tonos sigue haciendo sonar el despacho por la radio del cuartel, y la app suma lo que la radio no tiene: los datos del acto y la confirmación de quién va. Cada cuerpo de bomberos decide, además, si la alerta suena aunque el celular esté en silencio o en «No molestar».
Una buena práctica para las centrales de alarma es tener además un enlace de internet satelital de respaldo. Así, aunque se corte la conexión de la central, el despacho sigue funcionando y las alertas siguen saliendo.
Hoy más de 100 cuerpos de bomberos de Chile, que cubren a más del 75% de la población, reciben sus alertas con VIPER, y los despachos pueden hacerse en hasta 40 segundos. ¿Quieres ver cómo se alertaría a tus compañías? Agenda una demo de VIPER CAD.



